Un Senador en campaña

Posted by Romeo González Medrano  /   julio 13, 2017  /   Posted in Opinión  /   No Comments

Hay muchas y diversas formas de hacer campaña política y más en una sociedad miles de veces engañada y las mismas renacida a creer. En una ocasión alguien dijo: “hacer política es una forma de administrar esperanzas” y por lo que se ve, así es y cada quien lo hace con lo que tiene en su partido, en su cerebro, o en su bolsillo para pagar mercadotécnica pura. Algunos lo hacen con promesas o buenas intenciones, otros más con gestiones de obras o acciones; obviamente y en un tiempo de tanto engaño y pérdida de credibilidad, ganar simpatía exige cada vez más esfuerzos y a veces ni con milagros se logra ganar credibilidad y confianza del pueblo. En este sentido y pese a su partido, es claro que el Senador Pepe Yunes no ha dejado de trabajar y ganar simpatías en ciertos sectores de la población veracruzana. Por eso reproduzco y hago pública la pregunta varias veces recibida en mi correo y otros medios digitales: ¿quiere y puede hacer algo el Senador por los estudiantes veracruzanos becados en el exterior?

Desde hace una década o más el político originario de Perote ha demostrado que sabe y puede bajar recursos federales para los sectores productivos como los cafetaleros, los ganaderos, los pescadores veracruzanos, los agricultores marginados e incluso recursos del Fonden aparentemente desaparecidos. Gestiones exitosas “sin distingos de ninguna clase” como el mismo dice. De hecho y en este momento no hay quien le dispute ese liderazgo producto de su experiencia profesional, administrativa y legislativa en materia de finanzas públicas y de la bien utilizada vinculación con funcionarios nacionales e internacionales del gobierno y de la banca nacional e internacional. Un liderazgo gestor y de su equipo en favor de Veracruz que abona a su aspiración de ser gobernador. Los públicos resultados de su labor y no su pertenencia al PRI, hablan de la simpatía que se ha ganado a diferencia de la camarilla de legisladores locales y federales priistas que hacen como que trabajan cuando en realidad solo usan el cargo y el fuero para evadir cuentas pendientes con la justicia por tráfico de influencias, abuso del poder, comercio ilícito de su voto en iniciativas, enriquecimiento inexplicable, delincuencia organizada etc. En otras palabras están juntos pero no revueltos. El quehacer del Sr. Yunes ha superado traiciones de su mismo partido y ha cubierto y cubre lo mismo la agenda legislativa que la gestión financiera; no por algo es la única carta del tricolor en Veracruz y la esperanza de muchos veracruzanos no afiliados a ese partido. Aún así no la tiene fácil dados los acontecimientos de abuso y caos en la administración estatal.

Ante la cercanía de las elecciones 2018, el Senador intensificó sus reuniones con productores y con otras asociaciones civiles. Sin embargo, Veracruz tiene necesidades de inversión que no requieren de reuniones iniciales sino de gestión financiera urgente, como es el caso y en favor de los becarios internacionales cuyos motos se quedaron rezagados hace años en 700 libas al mes y hoy resultan insuficientes para vivir modestamente en pises como Alemania o Gran Bretaña a menos que el becado pertenezca a la clase pudiente de México. Pero entonces que el gobierno no presuma de que cualquier joven con talento puede “llegar tan lejos como quiera”.

Hoy por hoy México sostiene a cientos de becarios internacionales con proyectos en agronomía, desarrollo sustentable, ingeniería, informática, química, física y otras áreas lo que puede llegar a ser de un gran impacto para la innovación y competitividad del aparato productivo mexicano. Por lo tanto, importa asegurar el cuidado de esta inversión pública ventana de México hacia los centros de vanguardia científica. En este sentido “cuidar” significa, entre otras cosas, interés y calidad en el seguimiento de proyectos y sobre todo asegurar que sus futuros profesionales de alto grado no le sean robados a México por mejores ofertas. Ello implica que el monto per cápita de las becas por lo menos sea semejante al que tienen los becarios de otros países latinoamericanos y no como ocurre hoy donde los de México son los más bajos.

No se trata de NINIS “prepotentes” de clase media o alta como algún funcionario del CONACYT los calificó. Se trata de jóvenes que fueron seleccionados mediante varios filtros y por su excelencia becados y por lo tanto cabe preguntar: ¿Le importa al gobierno mexicano que esa formación de científicos regrese y fortalezca la capacidad nacional? ¿Le interesan los resultados de los proyectos aprobados para doctorados y post doctorado? O no le importa más que el uso político electoral de la cifra global de becados dentro del país?

Veracruz y México cuentan ahora con un buen número de becarios internacionales y es penoso e injusto por la que muchos de ellos están pasando. ¿Puede y quiere el Senador y gestor eficaz en materia financiera intervenir ante el Senado para que la Comisión de Desarrollo Científico y Tecnológico se ocupe de la revisión las políticas y reglas de Operación de becas para la formación de recursos humanos y el desarrollo de proyectos científicos que tanta falta le hacen a México? . México requiere revisar a fondo su política de desarrollo científico y tecnológico, de eso no hay duda. Sin embargo, mientras esto tiene que aguardar la renovación de poderes en 2018, urge que una mente lúcida, actualizada y capaz haga ver al CONACYT que la inflación en países como Estados Unidos o de Europa, desde hace rato le hizo perder poder adquisitivo a las becas. Para un ajuste asi se requiere de la gestión de un representante como el Senador veracruzano que para eso también puede servir su argumentación y la estrecha amistad con el mero mero de la lana, el Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribreña. ¿Se podrá? (Misión cumplida amigos en Europa y sus familias en México)

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